Desde el principio de los tiempos el ser humano se ha
adaptado a su ambiente, al medio donde se desenvuelve, con la evolución y de la
transformación del entorno el hombre también cambia. Surgen necesidades, sobre
todo al momento de la comunicación, lo que fue un lenguaje oral en un principio
evolucionó al escrito, con la llegada de la imprenta se dio un gran paso en
cuanto a la prevalencia de las culturas y la difusión del pensamiento.
Ahora, hace más o menos una década nos hemos visto
envueltos en la era de la digitalización, donde hemos podido comunicarnos con
mayor facilidad, llegar a partes del mundo donde en otros tiempos se hubiese
hecho casi imposible conectarnos, y ahora en cuestión de segundos podemos
hacerlo. La necesidad natural de adaptarse aún está presente, poco a poco y sin
darnos cuenta nos estamos condicionando a una nueva era donde las pantallas de
un computador son indispensables.
Muchas veces el contenido que nos encontramos en la web
no es cierto, las redes están atiborradas de información que puede publicar
gente de cualquier tipo en cualquier parte del mundo, por eso debemos tener
sumo cuidado en lo que elegimos como útil, pues hay un tremendo flujo de
información distorsionada, lo que puede dar cabida a malas interpretaciones. El
internet es el medio de comunicación más desconfiable entre todos.
Desde tiempos inmemoriales el hombre se ha entusiasmado
con la idea de una sociedad tecnológica, pero también está la contraparte, el
miedo a que la era digital nos consuma. Esto se demuestra perfectamente en el
futuro distópico que narra Aldous Huxley en su libro Un Mundo Feliz, del año
1932, donde la biología se mezcla con la tecnología a tal punto que una
película es capaz de emitir, a través de dispositivos digitales, sensaciones
casi reales, engañando al cerebro.
Las nuevas tecnologías avanzan cada vez más rápido, la
brecha digital es cada vez más amplia, la globalización forma copia tras copia
de estereotipos formados por alguna industria lo que provoca, en parte,
uniformidad cultural, a su vez que los jóvenes comienzan a vivir frente a una
pantalla de un computador, o cualquier otro dispositivo, en lugar de compartir
en físico con su entorno.
Otro aspecto importante debemos tomar en cuenta al
momento de acceder a internet es la privacidad, debemos cuidar lo que
publicamos en nuestras cuentas de redes sociales, pues aunque queramos
simplemente compartir información con nuestros amigos, publicitar, o
simplemente alimentar nuestro ego, también hay personas malintencionadas que
puedan acceder a ella y usarlas como quieran. La clave se encuentra en la
educación sobre las nuevas tecnologías y tener, por supuesto, una posición
crítica al respecto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario